5 cosas que NO conviene decir después de una infidelidad:

 

En los más de 13 años que llevo haciendo psicoterapia, me ha tocado trabajar con incontables parejas que han pasado por una –o más de una- infidelidad. Y es que la infidelidad existe desde que inventamos la monogamia y en base a los estudios, parece ir en alza. Una vez que se descubre o se confiesa una infidelidad, la mayoría de las veces genera un terremoto emocional. Sin embargo, un gran número de parejas deciden seguir adelante y construir una nueva relación que valga la pena vivir. Si bien puede ser un proceso difícil, muchas parejas logran salir fortalecidas y llegan a (re) construir relaciones gratificantes y satisfactorias.

Por otro lado, hay ciertas dinámicas o conductas, que solo generan más daño y sufrimiento. En este contexto, hay cosas que podemos decir, que aumentan significativamente las probabilidades de empeorar la situación. Estas son algunas de ellas:

 

  1. Todo lo que implique eludir la responsabilidad de los propios actos. Esto se puede transmitir, por ejemplo, cuando se dice “lo que pasó” en vez de decir “lo que hice”, o decir “caí en una infidelidad”, cuando lo cierto es que nadie se cae o se tropieza accidentalmente con algo así. En este sentido, cuando se pide perdón, es mejor hablar de lo que hice y no de “eso que pasó”.
  2. Culpar al trabajo y el estrés, diciendo algo como: “no sé muy bien por qué pasó…en ese periodo estaba súper estresado en la pega y eso puede haber sido una forma de des-estresarme”. Con algo así, también se elude la responsabilidad, echándole la culpa a el estrés o el trabajo. Por otro lado, alimenta la duda sobre que podría ocurrir entonces, la próxima vez que esa persona se encuentre en una situación similar.
  3. Culpar al otro por no querer suficiente sexo: He sido testigo de personas que culpan a sus parejas por haber subido o bajado mucho de peso, dejar de preocuparse de la apariencia física, no querer tener tanto sexo como él o ella, no querer realizar ciertas prácticas sexuales, etc. Entiendo perfectamente el dolor que genera el rechazo sexual en la pareja, pero traerlo en este contexto como justificación, por lo general agrava la falta. Por otro lado, va en desmedro de la construcción de confianza, ya que es difícil confiar si la fidelidad del otro, depende de cuantos kilos estoy pesando.
  4. Negar como infidelidad lo que para el otro sí es: en este punto, sería recomendable que ambos supieran a priori, que es lo que cada uno considera como una infidelidad. Si partimos de la base de que cada pareja es un mundo, en el que idealmente confluyen dos mundos diferentes; entonces se hace evidente que el concepto de fidelidad/infidelidad puede variar de una pareja a otra.

¿Es infidelidad masturbarse en privado? ¿y si lo hago mientras estoy en un chat erótico anónimo? ¿y si el chat erótico no es anónimo, sino que es con una ex? Los límites se diluyen…

Es fundamental validar emocionalmente al otro independiente de si yo considero o no lo ocurrido como una infidelidad.

  1. Minimizar la importancia: decir cosas como “no fue nada” o “no tuvo ninguna importancia”, esperando tranquilizar o atenuar la emoción del otro, puede tener el efecto contrario. Al minimizar la relevancia –sobre todo en un primer momento- puede vivirse como una invalidación emocional importante. Sin embargo, más adelante podría ser positivo hablar sobre que significó esa persona y situación para cada uno.

Mapas Sexuales ¿Conoces los tuyos?

Uno de los principios básicos de las parejas felices y emocionalmente inteligentes es que tienen un completo y actualizado mapa del amor. Esto quiere decir que conocen íntimamente el mundo de su compañero.

El concepto de mapa de amor, acuñado por el destacado psicólogo John Gottman, tiene relación con ese espacio mental donde guardamos toda la información sobre la vida de nuestra pareja.

Tal como dijo hace muchos años el filósofo Thomas Hobbes: “el conocimiento es poder”. En el contexto de la relación de pareja, ese poder lo podemos usar como un gran aliado, potenciando nuestra relación y construyendo un vinculo positiva. Por ejemplo, si yo sé cómo le gusta el café a mi pareja en la mañana, puedo darle ese estimulo positivo en el desayuno. Del mismo modo, si yo conozco sus sueños y metas más importantes del, puedo estar ahí, acompañando y ayudando en el camino. Como vemos, ese poder lo podemos manifestar en pequeños detalles, así como en aspectos más significativos.

Entonces ¿qué son los Mapas Sexuales? También son conocimiento. Y también son poder. En este caso podríamos decir que son ¡poder sexual!

Muchas parejas intentan mejorar sus vidas sexuales, y sin embargo realmente no saben mucho de su compañer@ en términos sexuales. Algunas nunca han hablado sobre el tema. Otras lo han hecho, pero uno o ambos lo han olvidado.

Es un hecho el que mucho de lo que podemos comunicar y aprender, no necesita de palabras. Sin embargo, otro hecho incuestionable, es el que en una infinidad de investigaciones se ha concluido que ser capaz de hablar sobre sexo está fuertemente relacionado con la satisfacción. No sólo satisfacción sexual, sino con toda la relación.

Tanto la cantidad como la calidad de las conversaciones sexuales, se correlaciona fuertemente con la felicidad de la pareja. Sólo el 9% de las parejas que no hablan entre sí sobre sexo reportan estar satisfechas. Por otro lado, más del 50% de las parejas que hablan abiertamente sobre sexo si lo están.

Para muchas personas este tipo de conversaciones no son fáciles. Muchas veces existe temor al rechazo, acompañado de falta de confianza y apertura hacia el otro. Lo anterior varia bastante según el contexto sociocultural de la pareja y sus modelos de aprendizaje.

Para facilitar el proceso de tener este tipo de conversaciones, es importante comenzar por hacer preguntas básicas sobre preferencias sexuales y luego acordarse de las respuestas. En el sexo actuamos en función de lo que hemos aprendido en el pasado. El problema es que eso que hemos aprendido antes, puede no ser lo más adecuado hoy. Por eso el estar abierto y atento a ese conocimiento, es de vital importancia en el desarrollo de una sexualidad satisfactoria.

 

Eyaculación Precoz EP Soluciones que sí solucionan la eyaculación precoz.

Hace mucho tiempo que no publicaba algo por aquí. Aprovecho de retomar, contándote sobre mi nuevo ebook. Espero que lo disfrutes y sobre todo que te sea de utilidad.

El 99,9% de los pacientes que he visto por eyaculación precoz ya han investigado en Internet antes de consultar. Otros muchos han sido víctimas de tratamientos que no terminan por solucionar nada y en algunos casos con consecuencias desastrosas. Si bien Doctor Google tiene información que puede serte útil, es difícil saber cuál es. Hay mucha venta de pomadas, ofertas de páginas web, libros, inyecciones en el pene, tratamientos o promesas milagrosas. Así es fácil caer en las trampas del “bio-marketing” y otros bulos o chanchullos.

Es común encontrarse con “soluciones” que no tienen ningún tipo de evidencia o con información contradictoria. Esto se traduce en una pérdida de tiempo (algunas veces se pierde mucho más que eso) y aumento de la ansiedad. Los seres humanos no somos muy amigos de la incertidumbre y no contar con información confiable cuando tenemos un problema, nos termina agrandando el problema.
Este libro va dirigido a todos quienes –independiente de su sexo, genero, identidad, orientación sexual, raza o religión- quieran tener información confiable, así como herramientas concretas para aumentar el control de la excitación antes de eyacular. Por otro lado, antes de publicarlo lo he compartido con algunos colegas quienes han tenido una muy buena impresión. Me llena de entusiasmo que también pueda ser de utilidad para quienes trabajan en la maravillosa misión de potenciar y promover el derecho al placer sexual. Con esto no quiero decir que el placer esté supeditado a los segundos/minutos que dura un terrícola con pene antes de eyacular; pero ya hablaremos de eso más adelante.
Personalmente tengo una visión muy crítica a conceptos como el de “eyaculación precoz” y diagnósticos similares. Soy un ferviente opositor de la medicalización y patologización del sexo, pero por ahora no te voy a aburrir con eso –o al menos haré todo lo posible- y espero ni siquiera volver a usar palabras tan largas como esas. Tampoco te voy a marear con teorías. Vamos a ir al grano y de manera concreta nos vamos a enfocar en las soluciones que sí solucionan la “eyaculación precoz”.